Las consecuencias de la alienación parental



Niño triste 2La alienación parental es cuando el padre que tiene la guarda y custodia del niño, lo manipula para generarle rechazo hacia el padre que no tiene dicha guarda y custodia.

Dentro de los posibles signos de alienación parental se incluye cuando uno de los progenitores le da al niño excesivos detalles sobre el divorcio, el régimen de visitas es impedido como norma general, al niño se le dice que la culpa del divorcio es del otro padre, se hacen comentarios negativos constantes sobre el otro progenitor en presencia del hijo, o se le da a entender al hijo que tiene que escoger entre un padre o el otro.

Muy a menudo, la alienación es involuntaria, pues hasta cierto punto es comprensible que las partes guarden cierto resentimiento el uno hacia el otro cuando el divorcio fue contencioso, y también es lógico que este resentimiento continúe cierto tiempo después de que el divorcio haya finalizado, es decir, se necesita un poco de tiempo para recuperar el equilibrio emocional, y por tanto es normal que uno de los progenitores, o incluso ambos, sientan que la culpa del fracaso del matrimonio es del otro cónyuge y como consecuencia de esa frustración de vez en cuando se les pueda escapar algún comentario crítico del otro padre.

Sin embargo, aunque, como decimos, esta actitud sea normal y comprensible, hay que tener en cuenta el fuerte impacto que estos comentarios pueden generar en los niños, que ya están teniendo su propia lucha interna para aceptar y normalizar el divorcio de sus padres. Los comentarios pueden ser hechos sin mala intención, pero lo que suele ocurrir es que los hijos internalizan los sentimientos del progenitor con el que pasan más tiempo, y como resultado se genera un conflicto con el otro padre.

En otros casos, la alienación parental es más directa y maliciosa. Uno de los padres puede desear vengarse de su ex cónyuge abusando de la influencia que genera en los niños de ambos, y busca deliberadamente que el hijo vea al otro padre negativamente para así castigarle.

En numerosas ocasiones los niños sienten que deben escoger entre un progenitor u otro, o que para demostrar amor y apoyo a uno de los padres deben proyectar odio contra el otro. Esto puede desembocar no sólo en un daño ilegítimo al otro progenitor, sino también en un perjuicio para el desarrollo del hijo, alargando la recuperación emocional del inevitable trauma que supone para ellos el divorcio.

En los últimos años ha aumentado la investigación académica sobre esta cuestión y los expertos dicen que ésta es una de las cuestiones que más sufrimiento causa tanto a los padres alienados como a los propios niños, que son conscientes que son utilizados como arma para dañar a uno de los padres, y en algunos lugares, como en ciertos estados de Estados Unidos, está considerado como una variante de la violencia doméstica.

Cuando estos niños están a solas con el psicólogo en un clima de tranquilidad y confidencia, en la inmensa mayoría de las ocasiones reconocen que se sienten utilizados y eso les hace creer que ellos tienen la culpa del divorcio, lo que impacta sobre su estabilidad y desarrollo emocional, asimismo desean que los padres se comporten como adultos y resuelvan sus diferencias de forma civilizada, y siempre dejándolos a ellos al margen de sus guerras.

Si usted piensa que está siendo víctima de la alienación parental que ejerce el otro progenitor, no dude en ponerse en contacto con su abogado inmediatamente. Si usted está en Barcelona, nuestro despacho de abogados puede prestarle gratis una primera asistencia para evaluar su caso y diseñar un plan para contrarrestarlo.

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